En Tai chi nos enseñan la importancia de tener los pies enraizados en el suelo. Que la energía proviene de la tierra y a ella vuelve.
Si los pies están, milímetro a milímetro, en comunión con la tierra, no habrá fuerza que nos derrote ni viento que nos haga caer. Siempre busca las raíces. Siempre siente la tierra bajo los pies.
VIDA es despertar por la mañana, sonreir, trabajar y atender a tus cosas. Sin prisa, sin pausa, con la alegría de lo bien hecho. Canturrear una canción y ocuparse. SER, ESTAR, nada más.